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LAS 6 PRÁCTICAS PARA LA ESTRATEGIA DEL MUNDO ACTUAL

En el artículo anterior mencionamos las 6 prácticas diarias que se pueden adoptar para hacer de la estrategia una forma de vida. Estas prácticas ayudan a conectar a los objetivos con las partes interesadas.

Hacer frente a la complejidad
Vivimos en un mundo complejo de muchos sistemas interrelacionados con diversas perspectivas y fuentes de experiencias, por lo que es necesario adquirir la capacidad del pensamiento analítico e intuitivo.
Para hacer frente a la complejidad y preservar el éxito de productos y servicios es indispensable la introducción de la innovación transformadora centrándose en el cliente más que en la empresa.

Adaptarse al cambio
Los avances tecnológicos y los cambios en los comportamientos humanos exigen que los líderes y las organizaciones se adapten a gran velocidad a las nuevas circunstancias. Las organizaciones tienen que ir más allá de una estrategia basada en tratar de preservar el pasado, sino apostar por las tecnologías y áreas emergentes.
Lo ideal es priorizar la innovación con el valor central de empoderar al usuario.  

Abrazar la dualidad dinámica
El conocimiento suele dividirse en dos categorías: Explícito y Tácito. El conocimiento explícito hace referencia aquel conocimiento que puede explicarse, comunicarse y compartirse fácilmente, mientras que el conocimiento tácito se refiere a la intuición, aquella que se va adquiriendo con la experiencia. Estos dos conceptos suelen verse como contras, siendo el explicito el más elogiado sin darnos cuenta que ambos conocimientos son necesarios y se complementan mutuamente.
La marca Toyota es una de las empresas que más utiliza esta dualidad, por ejemplo; Se mueven con lentitud, pero en ocasiones dan grandes avances, son eficientes en las operaciones rutinarias, pero explotan los potenciales de los empleados, tienen una estructura jerárquica pero cada colaborador posee libertad para crear redes, entre muchas otras.
Al activar las contradicciones y opuestos paradójicos se introduce la dualidad dinámica de manera integral en la cultura de la organización.

Empatizar con todos
Como ya mencionamos la conexión social es una necesidad primaria por lo que los líderes deben desarrollar la comprensión de las perspectivas ajenas y cultivar la compasión por todos los seres humanos. Esta capacidad nos permite percibir los sentimientos y sensibilidades de forma cercana, lo que fomentara la comprensión profunda y respeto mutuo de los demás resultando en la colaboración y construcción de productos y servicios que alivien necesidades.
Empatizar será una cualidad invaluable en el mundo altamente automatizado y deshumanizado al que estamos entrando.  

Contar historias
Contar historias nos podría parecer una actividad destinada a niños pequeños, pero la realidad es que utilizar historias para comunicar creencias e ideales es muy útil sin importar la edad.
Las narrativas estratégicas no son más que historias que se cuentan a los clientes para su distinción y posicionamiento.

Vivir con la naturaleza
El sintoísmo es una práctica que nos cuenta la presencia de los dioses en cada aspecto de la naturaleza, es similar a las religiones de las culturas indígenas de nuestro mundo. Ésta práctica ha tomado fuerza en los últimos años en busca de la reparación de daños que ha dejado la industrialización en el medio ambiente. Cuando valoramos y enaltecemos la convivencia del ser humano con la naturaleza y hacemos conciencia que uno no vive sin el otro nos preocupamos por la supervivencia del medio ambiente y nuestro sustento, resultando en planes y proyectos que busquen nuestro desarrollo sin atentar contra la naturaleza.

Estas seis practicas deben formar parte de las estrategias de las organizaciones que pretender sobrevivir al mundo VUCAH que nos enfrentamos. Para ello estas prácticas representarán el “Alma” de la organización, mientras que el “Cebrero” será la toma de decisiones mediante el análisis de datos que permitirán la creación del futuro.
Ninguna organización sobrevivirá a largo plazo si no se ve a si misma como una entidad social responsable de generar beneficios duraderos para los clientes, la sociedad y el medio ambiente.

Basado en “Strategy as a way of life” I. Nonaka y H. Takeuchi de MIT Review 2021