Imagina que observas a dos colaboradores:

Colaborador A: Llega temprano, se queda hasta tarde, siempre está en reuniones y responde correos al instante.
Colaborador B: Organiza su tiempo de forma flexible, tiene pocas reuniones, pero efectivas, entrega proyectos clave antes de la fecha límite y genera impacto medible en la empresa.

Si solo evalúas la presencia y el “ajetreo”, premiarás al Colaborador A. Pero si mides resultados reales, sabrás que el verdadero valor lo aporta el Colaborador B.

Muchas empresas aún confunden actividad con productividad. Neiman Marcus Group (NMG) entendió esta diferencia y transformó su modelo de trabajo para priorizar impacto sobre presencia. ¿El resultado? Menos rotación, más productividad y un rendimiento financiero superior al de sus competidores.

Este artículo te mostrará cómo aplicar su enfoque para que tu empresa o equipo trabaje de manera más inteligente, no más dura.

«La productividad no es el acto de estar ocupado, sino el de crear un valor real.» – Anónimo

Caso de Éxito: Neiman Marcus y la Revolución del Desempeño

Entre 2019 y 2024, bajo la dirección de Eric Severson, NMG adoptó el modelo WOW (Way of Working). La premisa era simple: los colaboradores podían decidir cuándo, dónde y cómo trabajar, siempre y cuando entregaran resultados claros y medibles.

Impacto directo en el negocio:

  • 75%+ de retención en tiendas, en un sector conocido por su alta rotación.
  • 78% de retención en la cadena de suministro, reduciendo costos de contratación y formación.
  • Menor tiempo de contratación, porque NMG se convirtió en un empleador altamente atractivo.
  • Mayor productividad y ventas, con récord de empleados generando más de un millón de dólares en ingresos anuales.
  • Cero rotación no deseada en el nivel directivo durante cuatro trimestres consecutivos.

Cuando NMG fue adquirida en 2024 por Saks Global, su múltiplo de EBITDA fue de 9,7 veces, muy por encima del 5,9 de Nordstrom. ¿El secreto? Un modelo laboral basado en confianza y resultados.

Reflexión clave: ¿Cómo mide tu empresa el éxito? ¿Por tiempo en la oficina o por impacto real?

«El tiempo es el recurso más valioso, pero es el que más se desperdicia. El verdadero desafío es emplearlo donde realmente marque la diferencia.» – Anónimo

Cómo Implementar un Modelo Basado en Resultados

Si quieres replicar este éxito, debes abandonar la supervisión tradicional y adoptar un enfoque que valore impacto y responsabilidad.

1. Olvídate de SMART: Usa Objetivos FAST para Medir el Éxito

El modelo FAST es más actual y efectivo que el tradicional SMART, porque impulsa una ejecución dinámica en lugar de solo planificación.

  • Frequent (Frecuentes): Evalúa el progreso de manera constante, no solo una vez al año.
  • Ambitious (Ambiciosos): Los objetivos deben retar al equipo a lograr más de lo esperado.
  • Specific (Específicos): Deben ser claros y concretos, sin espacio para la ambigüedad.
  • Transparent (Transparentes): Todos en la empresa deben conocerlos y alinearse con ellos.

Ejemplo ineficaz:

«Queremos mejorar la atención al cliente.»

Ejemplo FAST:

«Reducir los tiempos de espera en un 25% en tres meses y aumentar la satisfacción del cliente al 90%.»

Acción inmediata: Evalúa si los objetivos de tu equipo son realmente FAST. Si no lo son, redefine al menos uno esta semana.

2. Fomenta la Autonomía con Límites Claros

Flexibilidad no significa caos. Para que un modelo basado en resultados funcione, se necesita una estructura bien definida.

Cómo aplicarlo:

  • Check-ins semanales o quincenales en lugar de monitoreo constante.
  • Uso de herramientas de productividad como Trello.
  • Feedback continuo para ajustar estrategias en tiempo real.

Ejemplo en NMG:

Implementaron horarios base para reuniones clave y eliminaron la cultura de estar “siempre disponible”.

Acción inmediata: Reduce la cantidad de reuniones esta semana y evalúa si tu equipo necesita más autonomía para trabajar de forma eficiente.

3. Mide lo que Realmente Importa: Negocio + Bienestar

El error más común en la gestión del desempeño es medir solo resultados financieros y olvidar el impacto en las personas.

Indicadores clave que debes rastrear:

  • Productividad: ¿Las metas se están cumpliendo?
  • Retención: ¿Los colaboradores se quedan o buscan salir?
  • Compromiso: ¿Qué tan motivado está el equipo?
  • Burnout (Consumirse): ¿El ritmo de trabajo es sostenible o hay señales de agotamiento?

Ejemplo en NMG:

Monitoreaban la carga laboral de sus equipos y hacían ajustes antes de que el estrés afectara el rendimiento.

Acción inmediata: Realiza una encuesta breve esta semana para evaluar el bienestar de tu equipo.

4. Construye un Entorno que Favorezca el Alto Rendimiento

No puedes exigir más resultados sin dar mejores herramientas y condiciones.

Cómo hacerlo:

  • Invierte en tecnología que permita a los colaboradores trabajar sin fricciones.
  • Establece horarios clave para la colaboración sin sacrificar la flexibilidad.
  • Revisa constantemente el modelo y ajústalo según los datos y el feedback.

Ejemplo en NMG:

Redujeron su espacio de oficina en 400,000 pies cuadrados y reinvirtieron en herramientas digitales y programas de capacitación.

Acción inmediata: Analiza si tu equipo tiene las herramientas necesarias para trabajar mejor. Si no, identifica una inversión clave que puedas hacer.

Conclusión: Mide Impacto, No Actividad

El caso de NMG demuestra que la clave del éxito no es cuántas horas trabaja alguien, sino lo que logra.

  • Equipos con autonomía y objetivos FAST logran más.
  • Un entorno flexible y bien gestionado reduce costos y mejora la retención.
  • Las métricas correctas impulsan crecimiento y estabilidad.

La pregunta final es:

¿Quieres seguir premiando a quienes parecen ocupados?

¿O prefieres liderar un equipo que genera impacto real?

Desafío después de leer este post: Evalúa una métrica de desempeño en tu empresa y ajústala para que sea FAST. Mide el impacto y ajústala según los resultados.

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